El City dio uno de sus peores partidos de los últimos años, y terminó pagándolo caro.
La velocidad del ataque Red al contragolpe aniquiló a unos Citizens muy pobres, que ceden el liderato de la Premier League.
El Liverpool dio un golpe en la mesa y confirma los brotes verdes que se aprecian en el equipo desde el cambio de entrenador ganando en la casa de un Manchester City desfigurado y sobrepasado, que dejó la primera posición.
Los hombres de Jürgen Klopp salieron con las ideas muy claras, y con una presión alta consiguieron anular la maquinaria del Man City, en la que sólo Yaya Touré intentó llevar el peso del encuentro. Los robos en la parte de arriba propiciaron que los Reds pudieran salir al contraataque con comodidad para crear peligro gracias a la velocidad de Roberto Firmino y Philippe Coutinho.
La conexión brasileña no tardó demasiado en dar frutos, y una diagonal de la muerte de Coutinho ocasionó que Eliaquim Mangala empujara el balón al fondo de la red en una acción tremendamente desafortunada. El gol incrementó las dudas y el cortocircuito del City, mientras que el club visitante comprobaba que su planteamiento inicial funcionaba.
El Liverpool dio un golpe en la mesa y confirma los brotes verdes que se aprecian en el equipo desde el cambio de entrenador ganando en la casa de un Manchester City desfigurado y sobrepasado, que dejó la primera posición.
Los hombres de Jürgen Klopp salieron con las ideas muy claras, y con una presión alta consiguieron anular la maquinaria del Man City, en la que sólo Yaya Touré intentó llevar el peso del encuentro. Los robos en la parte de arriba propiciaron que los Reds pudieran salir al contraataque con comodidad para crear peligro gracias a la velocidad de Roberto Firmino y Philippe Coutinho.
La conexión brasileña no tardó demasiado en dar frutos, y una diagonal de la muerte de Coutinho ocasionó que Eliaquim Mangala empujara el balón al fondo de la red en una acción tremendamente desafortunada. El gol incrementó las dudas y el cortocircuito del City, mientras que el club visitante comprobaba que su planteamiento inicial funcionaba.
Los celestes manejaron una posesión estéril, y el que volvió a golpear fue el Liverpool, con una nueva aparición para que Philippe Coutinho rematara la faena. Sin tiempo para dar tregua, Emre Can dejó un taconazo para el recuerdo que Coutinho recogió y extendió hacia Firmino, quien puso el tercer clavo en el ataúd.
Cuando peor estaba el Manchester City, un chispazo individual de Sergio Agüero acabó en un auténtico golazo que le dio esperanzas a los suyos. Manuel Pellegrini quiso aprovechar el efecto positivo del tanto para cambiar la imagen de su cuadro dando entrada a Fabian Delph y Fernandinho, pero sus hombres siguieron sin encontrar el camino y sólo generaron peligro con pelotas colgadas.
Los Reds se defendieron sin mucho apuro, y era solamente cuestión de tiempo para que llegara la sentencia gracias a un gol de Martin Škrtel con un remate de volea a la salida de un córner.






No hay comentarios:
Publicar un comentario