El City dejó ir la ventaja de 1-0 que tenía en el marcador.
Mario Mandžukić y Álvaro Morata firmaron una remontada en Inglaterra. Los italianos, que no han ganado en la Serie A, se cargaron al líder invicto de la Premier League; Gianluigi Buffon estuvo imperial.
En el Etihad Stadium, la Juventus le ganó al Manchester City el primer partido de la fase de grupos de la UEFA Champions League.
En el Etihad Stadium, la Juventus le ganó al Manchester City el primer partido de la fase de grupos de la UEFA Champions League.
Por presupuesto y plantilla, el equipo inglés está obligado a pelear hasta el final en el certamen continental. Por eso, y por la localía, tomó el protagonismo del encuentro desde el arranque. Pero, los italianos, finalistas en la última edición del torneo, no dejaron que los Citizens se divirtieran en las narices de Buffon. No fue la noche de Samir Nasri ni de David Silva.
El Man City contó con las acciones más claras del primer tiempo, pero no le alcanzó para batir a un Gianluigi Buffon inmenso frente a Raheem Sterling. En dos ocasiones, apareció el capitán juventino para salvar a su equipo en una misma acción. La Vecchia Signora no visitó en los primeros 45 minutos la portería de Joe Hart, salvo en una falta de tiro libre directo de Hernanes que pasó muy cerca. El balón del ex del Inter, reemplazante del lesionado Claudio Marchisio, rozó lo que hubiera sido el 0-1. Sobre el final de la primera mitad, un potente disparo de Fernandinho estuvo a punto de abrir el marcador.
Tras cinco victorias en cinco juegos ligueros, el City no quiso ser menos en Europa. Por eso, aprovechó un córner para ponerse adelante. El árbitro no pitó una supuesta falta de Vincent Kompany sobre Giorgio Chiellini, y el defensa central cabeceó en contra de su arco para abrir el cerrojo (al 57'). Sterling por poco aumentaba la ventaja, pero otra doble parada de Buffon confirmó su gran momento. Stefano Sturaro y Paul Pogba tuvieron el 1-1, pero les faltó puntería. En el ataque, de Morata no había noticias. Mucho menos de Mandžukić. Sin embargo, ellos fueron los responsables de darle la vuelta a la situación. El atacante croata puso la pierna luego de un envío de Pogba que Eliaquim Mangala descuidó y que provocó el empate (70'). Minutos más tarde, Álvaro Morata se mandó un golazo al rematar desde la frontal y puso el 1-2 que sería definitivo (81').
Manuel Pellegrini, desesperado, acudió al plan de emergencia: meter a Sergio Agüero, pese a que el argentino parecía descartado por el golpe recibido el fin de semana en casa del Crystal Palace. El 'Kun' tuvo poco más de 10 minutos para intentar cambiar la historia, pero no fue suficiente.





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