Los Citizens ganaron después de 3 jornadas sin poderlo conseguir.
Un penalti y un gol en propia puerta complicaron la vida a los de Pellegrini, que finalmente consiguieron los 3 puntos en los últimos minutos.
Tras el empate ante Chelsea en el Etihad Stadium, Manchester City tenía una visita complicada al campo del Hull City. Los visitantes llegaban con la necesidad de sacar el triunfo para que el equipo de José Mourinho no abriera una diferencia aún más grande en la cima de la clasificación.
El City parecía sentenciar el partido muy rápido, y es que, apenas al minuto 5, Sergio Agüero abrió el marcador con un derechazo dentro del área tras un rechace. Sólo un poco después, Edin Dzeko puso el 0-2 con un espectacular disparo desde fuera del área.
Parecía que los de Manchester ya lo tenían hecho, pero el Hull sacó su orgullo. Y ahí empezó la pesadilla de Eliaquim Mangala. Al 20', el central francés anotó un autogol y recortó distancias para el adversario. Diez minutos más tarde, el mismo defensor cometió un penal claro para que Abel Hernández empatara el encuentro, que empezaba de nuevo.
En la segunda mitad, ya cerca del final, fue otra vez Dzeko quien puso a los suyos por delante. El bosnio clavó el 2-3 con un fantástico tiro cruzado al que no llegó Allan McGregor. Para finiquitar el compromiso, llegó el tanto de Frank Lampard, que se ha convertido en un referente cuando de marcar goles se trata.
Los hombres del 'Ingeniero' volvieron a encontrar las buenas sensaciones y la senda de la victoria para seguir en los puestos más altos de la tabla y ser uno de los candidatos al título.








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